jueves, 26 de febrero de 2015

Estoy pensando en ti cuando no pienso.






Estoy pensando en ti cuando no pienso
que estoy pensando en ti, 
cuando quisiera no tener que pensar 
para sentirme de tu lejano corazón
más cerca.

Más cerca de esa pura lejanía
íntimamente clara de tu ausencia:
de ese rastro de luz que tu recuerdo
renciente en mí cuando de mí se aleja.


Me acercaré de nuevo a tu tristeza
como a una misteriosa melodía
que le da al corazón su resonancia
de música infinita.

Y volveré a sentir cuando me mires,
callada y pensativa,
que apagas con tus ojos al mirarme
el sueño de mi vida.


José Bergamín.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Mi otoño reverdece. Mi pradera.





VERDE y estremecida primavera.
La savia busca luz y es un vagido
de vida. Viento verde, verde nido,
verde sonoridad, verde pradera,
verde silencio verde, verde espera. 
Todo tiene un vivir recién nacido
y está como de un sueño suspendido.
Esperemos - callad - a que Dios quiera
que nos llegue la vida verdadera
de su sazón y todo su sentido. 
Ved: ya se escurre el sol por la ladera.
Ya pronto será abril lo prometido.
(Mi otoño reverdece y salen fuera
los renuevos del árbol prohibido).


Juan José Domenchina.

martes, 24 de febrero de 2015

Cenicientas las aguas,los desnudos.







Cenicientas las aguas, los desnudos
árboles y los montes cenicientos;
parda la bruma que los vela y pardas
las nubes que atraviesan por el cielo;
triste, en la tierra, el color gris domina,
¡el color de los viejos!

De cuando en cuando de la lluvia el sordo
rumor suena, y el viento
al pasar por el bosque
silba o finge lamentos
tan extraños, tan hondos y dolientes
que parece que llaman por los muertos.

Seguido del mastín, que helado tiembla,
el labrador, envuelto
en su capa de juncos, cruza el monte;
el campo está desierto,
y tan sólo en los charcos que negrean
del ancho prado entre el verdor intenso
posa el vuelo la blanca gaviota,
mientras graznan los cuervos.

Yo desde mi ventana,
que azotan los airados elementos,
regocijada y pensativa escucho
el discorde concierto
simpático a mi alma...
¡Oh, mi amigo el invierno!,
mil y mil veces bien venido seas,
mi sombrío y adusto compañero.
¿No eres acaso el precursor dichoso
del tibio mayo y del abril risueño?

¡Ah, si el invierno triste de la vida,
como tú de las flores y los céfiros,
también precursor fuera de la hermosa
y eterna primavera de mis sueños...!


Rosalia de Castro.

lunes, 23 de febrero de 2015

Aquí la vida es pormenor.




Aquí la vida es pormenor: 
hormiga, 
muerte, cariño, pena, 
piedra, horizonte, río, luz, 
espiga, 
vidrio, surco y arena. 
Aquí está la basura 
en las calles, 
y no en los corazones. 
Aquí todo se sabe y 
se murmura: 
No puede haber oculta la criatura 
mala, y menos las malas
intenciones.



Miguel Hernández.

viernes, 20 de febrero de 2015

El corazón mágico.







 Abrí la caja de los peces
y se cuajó el cielo
de luceros verdes... 

¡Dadme ni doble aparejo,
con su compás de caña
y con su doble anzuelo!...

(Abrí la caja de los peces,
y se cuajó el cielo
de luceros verdes.) 

¡Dejadme dormir!...
   ¡Silencio!...
¡Dejadme dormir abierto!
            


Emilio Prados.

jueves, 19 de febrero de 2015

Soledad sin olvido.







¡Qué pena ésta de hoy! 
Haberlo dicho todo,
volcando por completo 
lo que pesaba tanto, 
y ver luego que todo 
se queda siempre dentro,
que las palabras fueron 
espejos engañosos, 
cristales habitados 
por fantasmas sin vida; 
que todo queda dentro 
con sus negras presencias, 
insistentes, doliendo.


Manuel Altolaguirre.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Mis manos y mis labios y mis ojos.






Mis manos y mis labios y mis ojos
rehacen
con creciente embeleso
próximo al éxtasis,
activo sin embargo,
un incesante viaje
de reconocimiento que a la vez descubre
tanta comarca donde nunca es tarde:
Aurora permanente
sobre cimas y valles.

Entre las combas y las sombras
de tu hermosura no me pierdo,
y tu nombre claro proyecta
luz muy personal sobre tu cuerpo,
que está en mi amor y fuera de
su mágico radio secreto.
Y a esa tu vida, más allá,
bajo sol y luna me entrego,
toda tú estás conmigo,
nuestro doble futuro yo lo quiero.



Jorge Guillén.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...