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viernes, 17 de mayo de 2024

   Retrato.



Estabas solo y alto.
Yo miraba cómo todos los pájaros
debajo de tu frente se escondían.
¡Qué ir y venir y qué volver!
Cómo todas las cosas
quedándose se iban
a entrarse por tus ojos.

Cómo yo mismo no sabía
si estaba junto al árbol
bajo aquel cielo tan azul,
o si los verdes límites del parque
estaban encerrados en tu frente.
Si de tanto entrar ya
dentro de ti las cosas,
eras el mundo donde estábamos.
Si para que brillaran las estrellas
bastaba que cerrases tus dos ojos.
Estabas solo y alto,
pero también dentro de ti.


Manuel Altolaguirre.


lunes, 26 de febrero de 2024

 

    Eternidad.



Este jardín donde estoy
siempre estuvo en mí. No existo.
Tanta vida, tal conciencia,
borran mi ser en el tiempo.
Conocer la obra de Dios
es estar con Él.

Manuel Altolaguirre.

miércoles, 17 de mayo de 2023

La nube.


Ni un músculo se mueve
en tu fuga veloz, nube tranquila;
no eres ya como el cuerpo
líquido que saltaba
en la tierra, en tu vida,
no eres ola ni río,
eres un alma o ángel
que, pese a su blancura,
ha de ser condenado
a deshacer su túnica
en lluvia, nieve o llanto.


Manuel Altolaguirre.

martes, 20 de septiembre de 2022

 Poemas de asedio

    Alma.

Se levantó sin despertarme.
Andaba lenta, aplastándose tanto
hasta pasar bajo imposibles
sitios huecos,
o estirándose fina como un ala
atravesando puertas entreabiertas.

No tenía vista,
pero salvaba los obstáculos
con previsora maestría.

Ni tacto,
pero evitaba las esquinas
sin recibir un golpe.

Ni oído,
pero cuando el portazo aquél,
sobresaltada,
corriendo vino a mí,
en mí escondiéndose
y despertando en mí,
su cuerpo.

Manuel Altolaguirre.

lunes, 4 de abril de 2022

 

      Isla de luto.


El tiempo es una llanura
y mi memoria un caballo.

Jinete suyo, yo voy
a oscuras por ese campo
sin detenerme en recuerdos
fugaces como relámpagos.

Mi caminar por el tiempo
tan sólo tiene un descanso
en el año de tu muerte
-isla de luto y de llanto-.

Plaza de mármoles fríos
y luna yerta. Me paro
deteniendo mi memoria
desbocada con espanto.

Junto al ciprés de tu sueño
para verte descabalgo.

No son recuerdos, que es vida
y verdadero el diálogo
que contigo tengo, madre,
cuando aquí nos encontramos.


Manuel Altolaguirre.

martes, 26 de octubre de 2021


 Sólo sé que estoy en mí

 y nunca sabré quién soy,
tampoco sé adónde voy
ni hasta cuándo estaré aquí.

Vestido con vida o muerte
o desnudo sin morir,
en los muros de este fuerte
castillo de mi vivir,

o libre por los confines
sepulcrales de los cielos,
desgarrando grises velos,
ignorante de mis fines,

no sé qué cárcel espera
ni la libertad que ansío,
ni a qué sueño dará el río
de mi vida cuando muera.


Manuel Altolaguirre.

miércoles, 26 de mayo de 2021

 Como un sol


Como un sol de las doce,
su presencia clarísima
fue recogiendo todos
mis recuerdos tendidos.

Todos fueron entrando
bajo mis pies inmóviles,
como cartas alegres
por rendijas de puertas.
¡Oh, sombra de mi alma!

Mientras que deslumbrante,
recortados sus brillos,
sobre mí iluminaba
intensamente el mundo.
¡Blanco sol de mi alma!




Manuel Altolaguirre.

martes, 27 de abril de 2021

Si para ti fui sombra
cuando cubrí tu cuerpo,
si cuando te besaba
mis ojos eran ciegos,
sigamos siendo noche,
como la noche inmensos,
con nuestro amor oscuro,
sin límites, eterno…
Porque a la luz del día
nuestro amor es pequeño.

Manuel Altolaguirre.

lunes, 8 de febrero de 2021

Trino.


 

Quiero vivir para siempre

en torre de tres ventanas,

donde tres luces distintas

den una luz a mi alma.


Tres personas y una luz

en esa torre tan alta.


Aquí abajo, entre los hombres,

donde el bien y el mal batallan,

el dos significa pleito,

el dos indica amenaza.


Quiero vivir para siempre

en torre de tres ventanas.


Manuel Altolaguirre.

miércoles, 15 de abril de 2020

La Poesía.



No hay ningún paso,
ni atraviesa nadie
los dinteles de luz y de colores,
cuando la rosa se abre,
porque invisibles son los paraísos
donde invisibles aves
los cantos melodiosos del silencio
a oscuras dan al aire,
más allá de la flor, adonde nunca
alma vestida puede presentarse,
donde se rinde el cuerpo a la belleza
en un vacío entrañable.

Manuel Altolaguirre.

martes, 10 de marzo de 2020

Soneto a un cántico espiritual.


Cruzó el césped tu sombra y presuroso
alcé la vista por seguir tu vuelo,
mas la alegría del azul del cielo
me hizo olvidarte, pájaro piadoso;

hasta que arriba comenzó armonioso
tu canto a dar señales de tu celo,
notas tan dulces y amorosas
que lo hicieron ser el centro
de un glorioso ámbito de cristal,
donde domina más que la luz la música extremada.

Alcé la vista para oír tu canto
que en el azul alegre me ilumina.
Sombra y canto movieron mi mirada
y la movieron largamente al llanto.

Manuel Altolaguirre.

martes, 28 de enero de 2020

Dama de noche.


Dama de noche, estrellada
oscuridad de los ciegos.

Piso tu sombra de luna
y el borde de tu perfume
derramado en el paseo.

Dama de noche, estrellada;
oscuridad de los ciegos.


Manuel Altolaguirre.

miércoles, 22 de enero de 2020

Al cumplir mis cincuenta años. Preguntas.


¿Recordar mis esperanzas?
¿Revivir mis ilusiones?
¿Ir hacia atrás? ¿Encontrarme
a media vida, sin vida,
en la sima de un abismo
hundida cumbre del aire?
¿Volver al centro del alma?
¿Romper espejos? ¿Pedir,
pedir a gritos la noche?
No mires atrás, no mires.
Mira al sol y a las estrellas.


Manuel Altolaguirre.

viernes, 20 de diciembre de 2019

Ahora.



Ahora sé que eres tú.
Ahora, cuando no te siento,
cuando mis sentidos no te limitan.
Ahora es cuando te tengo.


Manuel Altolaguirre.

jueves, 19 de diciembre de 2019

A Picasso.


Quien lentamente vivió
para su arte
me hace suplicarle al tiempo
que camine muy despacio.

Papeles, telas, murales,
señalados por sus manos,
permanecen.

¡Oh libertad prisionera!
¡Oh vida en muerte!
¡Salvador del tiempo!
¡Óyeme!

Quisiera llenar las horas
como tú las llenas,
con el mismo ímpetu y freno
de tus líneas y colores.

Yo quiero
que estos años,
los que faltan,
duren mucho.

-Y no lo digo por mí,
aunque tampoco soy joven-.

Lo digo por ti,
Picasso,
que mereces
tiempo lento,
para vivir
y pintar...
Y por mis ojos.

Manuel Altolaguirre.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

La roca.



Tanto mundo que he visto, todo el cielo,
ahora cuando estoy solo no me basta
para mi vida ni para mi sueño.

Y sin embargo, cuando estoy contigo,
a flor de esa imprecisa superficie
que es el tiempo pasado sin gozarte,
un anhelo cortándome las alas
reduce los lejanos horizontes
a un pequeño cristal, pronto a perderse,
como la sal, en el profundo olvido.

Junto a ti, frente al mar, nada recuerdo
y dan la luz y el aire molde cóncavo
a mi presente, a la inmutable
y firme roca de amor.
Que nadie nunca diga:
-Ayer la vi- o -la veré mañana-.

Manuel Altolaguirre.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Mujer.



Jane Evrard

¡Isla en la música!
Estábamos mirándote sumergidos.
Encantadora de peces
alta le dabas al viento
órdenes con tus dos brazos.
Instrumentos y delfines
parados te rodeaban.
La música transparente
te llegaba a la cintura.
Frondosa y viva flotabas,
isla de carne, en la música.
Junto al cipres de tu sueño
para verte, descabalgo.
No son recuerdos, que es vida,
y verdadero el diálogo
que contigo tengo, madre,
cuando aquí nos encontramos.

Manuel Altolaguirre.

jueves, 26 de septiembre de 2019

El olmo renace.


Si ya no puedo verme,
si de mí quedan sólo las raíces,
si los pájaros buscan vanamente
el lugar de sus nidos
en las tristes ausencias de mis brazos,
no hay que llorar por eso.

Con el silencio de una primavera,
brotarán de la tierra como llanto
insinuaciones de verdor y vida.

Seré esa multitud de adolescentes,
esa corona de laurel que ciñe
el tronco quebrantado por el hacha.

Multiplicada vida da la muerte.
Múltiples son los rayos de la aurora.

Manuel Altolaguirre.

martes, 24 de septiembre de 2019

Día y noche.



Contigo, cristal claro,
y con mi carne negra,
aires blancos y negros,
apretamos la tierra,
bajo tu cuerpo en día,
bajo el mío en eterna
y desolada noche.
El sol te transparenta
e ilumina los campos
que bajo ti se encuentran;
pero mi cuerpo opaco
a toda luz se niega.
Nuestro amor prisionero
está como la tierra:
bajo tu cuerpo, en día,
bajo el mío en tinieblas.

Manuel Altolaguirre.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...