miércoles, 25 de febrero de 2015

Mi otoño reverdece. Mi pradera.





VERDE y estremecida primavera.
La savia busca luz y es un vagido
de vida. Viento verde, verde nido,
verde sonoridad, verde pradera,
verde silencio verde, verde espera. 
Todo tiene un vivir recién nacido
y está como de un sueño suspendido.
Esperemos - callad - a que Dios quiera
que nos llegue la vida verdadera
de su sazón y todo su sentido. 
Ved: ya se escurre el sol por la ladera.
Ya pronto será abril lo prometido.
(Mi otoño reverdece y salen fuera
los renuevos del árbol prohibido).


Juan José Domenchina.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...