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miércoles, 24 de julio de 2019

Ráfaga.


En lo negro te cojo,
pasajera de oro.
¿De que formas tu seno
en el molde del cielo?
¿Saliste de la rosa,
esencia de la sombra?
¿Bajaste de la estrella,
temblor de la belleza?
¿Qué más que cuerpo y alma
de mujer eres, ráfaga?
¿Que tercer sueño es ese
que te imanta tres veces?
¡Párate ante mis ojos!
¡No te lleves... lo otro!

Juan Ramón Jiménez.

jueves, 18 de julio de 2019

Las luces.


Me colmó el sol del poniente
el corazón de onzas doradas.
Me levanté por la noche
a verlas.
                  ¡No valían nada!

De onzas de plata la luna
del alba me llenó mi alma.
Cerré mi puerta en el día
por verlas.
                    ¡No valían nada!


Juan Ramón Jiménez.

viernes, 12 de julio de 2019

Mendigos.


¡Aunque sea lo que dice
un pajarillo, al pasar!..

¡El aroma que una rosa
deja en unos ojos suaves!..

¡El celeste brillo que
se evapora en una lágrima!

Juan Ramón Jiménez.

martes, 7 de mayo de 2019

Con la flor más alta. Mi triste ansia.


Lo que corre por la tierra es humo,
no agua.
Y su azul se desvanece como
mi ansia.

Lo que vuela por el aire es bruma,
no ala.
Y su pluma se deshace como
mi ansia.

Lo que sube por la sombra es sueño,
no alma.
Y su gris se descompone como
mi ansia.

Juan Ramón Jiménez.

jueves, 11 de abril de 2019

La estrella venida.


En el naranjo está la estrella.
¡A ver quién puede cojerla!

¡Pronto, venid con las perlas,
traed las redes de seda!

En el tejado está la estrella.
¡A ver quién puede cojerla!

¡Oh, que olor a primavera
su pomo de luz eterna!

En los ojos esta la estrella.
¡A ver quién puede cojerla!

¡Por el aire, por la yerba,
cuidado, que no se pierda!

¡En el amor está la estrella!
¡A ver quién puede cojerla!

Juan Ramón Jiménez.

viernes, 29 de marzo de 2019

La hoja mágica.


Jugaba en el viento
y era áureo.
Sobre la fresca profusión
de los rosales,
abierta prisión de sangre,
sus indefinibles alas
lo traían, lo llevaban...

Su mismo cantar divino
me enajenaba el sentido.

-¡Pájaro maravilloso!-

Venía raudo, de oro,
a mis manos...

—¡Alma mía!
¡Pájaro!
...¡Hoja amarilla!

Juan Ramón Jiménez.

jueves, 21 de marzo de 2019

Mañana de primavera.


¡Mañana de primavera!
Vino ella a besarme,
cuando una alondra mañanera
subió del surco, cantando:
-¡Mañana de primavera!-

Le hable de una mariposa
blanca que vi en el sendero;
y ella, dándome una rosa,
me dijo: -¡Cuánto te quiero!
¡No sabes lo que te quiero!-

¡Guardaba en sus labios rojos
tantos besos para mi!
Yo le besaba los ojos...
-¡Mis ojos son para ti;
tu, para mis labios rojos!-

El cielo de primavera
era azul de paz y olvido...
Una alondra mañanera
canto en el huerto aún dormido.
Luz y cristal su voz
era en el surco removido...
¡Mañana de primavera!

Juan Ramón Jiménez.

martes, 12 de marzo de 2019

Balada del mar lejano.


La fuente aleja su cantata
despiertan todos los caminos...
Mar de la aurora, mar de plata,
¡qué limpio estás entre los pinos!

Viento del sur ¿vienes sonoro de soles?
Ciegan los caminos...
Mar de la siesta, mar de oro,
¡qué alegre estás sobre los pinos!

Dice el verdón no sé qué cosa.
Mi alma se va por los caminos...
Mar de la tarde, mar de rosa,
¡qué dulce estás entre los pinos!


Juan Ramón Jiménez.

lunes, 4 de marzo de 2019

Primavera.


Abril, sin tu asistencia clara, fuera
invierno de caídos esplendores;
mas aunque abril no te abra a ti sus flores,
tú siempre exaltarás la primavera.

Eres la primavera verdadera;
rosa de los caminos interiores,
brisa de los secretos corredores,
lumbre de la recóndita ladera.

¡Qué paz, cuando en la tarde misteriosa,
abrazados los dos, sea tu risa
el surtidor de nuestra sola fuente!

Mi corazón recojerá tu rosa,
sobre mis ojos se echará tu brisa,
tu luz se dormirá sobre mi frente...

Juan Ramón Jiménez.

jueves, 28 de febrero de 2019

El recuerdo.


Como médanos de oro,
que vienen y que van
en el mar de la luz,
                              -son los recuerdos-.

El viento se los lleva,
y donde están están,
y están donde estuvieron
y donde habrán de estar...
                                        -médanos de oro-.

Lo llenan todo,
mar total de oro insondable,
con todo el viento en él...
                                        -son los recuerdos-.


Juan Ramón Jiménez.

jueves, 21 de febrero de 2019

La que le habla a él.


¡Cállate, por Dios, que tú
no vas a saber decírmelo!
¡Deja que abran todos mis
sueños y todos mis lirios!

Mi corazón oye bien
la letra de tu cariño...
El agua lo va temblando
entre las flores del río;

lo va soñando la niebla,
lo están cantando los pinos
-y la luna rosa- y el
corazón de tu molino...

¡No apagues, por Dios, la llama
que arde dentro de mí mismo!
¡Cállate, por Dios, que tú
no vas a saber decírmelo!

Juan Ramón Jiménez.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Presencia del campo.


Como una rueda visible
del cielo, la luna roja
va acarreando la noche
sobre la campiña sola.

-Aquí y allá, en las colinas,
los perros, ya entre las sombras,
se vuelven, un punto, y ladran
a su enorme luz redonda-.

Lo que trae el carro es sueño
de no sé qué mano pródiga,
de cuyo dueño, tan sólo
se ven estrellas remotas.

Juan Ramón Jiménez.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Para verte tu alma.


Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.
            Mas todo en torno
-horizontes de tierras y de mares-
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.

martes, 29 de enero de 2019

Con la flor más alta. Mi triste ansia.



Lo que corre por la tierra es humo,
no agua.
Y su azul se desvanece
como mi ansia.

Lo que vuela por el aire es bruma,
no ala.
Y su pluma se deshace
como mi ansia.

Lo que sube por la sombra es sueño,
no alma.
Y su gris se descompone
como mi ansia.

Juan Ramón Jiménez.

jueves, 24 de enero de 2019

Rosa, pompa, risa.


Con la primavera
mis sueños se llenan
de rosas, lo mismo
que las escaleras
orilla del río.

Con la primavera
mis rosas se llenan
de pompas, lo mismo
que las torrenteras
orilla del río.

Con la primavera
mis pompas se llenan
de risas, lo mismo
que las ventoleras
orilla del río.

Juan Ramón Jiménez.

jueves, 10 de enero de 2019

Luna grande de Moguer.


La puerta está abierta,
el grillo cantando.
¿Andas tú desnuda
por el campo?

La albahaca no duerme,
la hormiga trabaja.
¿Andas tú desnuda
por la casa?

Como un agua eterna,
por todo entra y sale.
¿Andas tu desnuda
por el aire?

Juan Ramón Jiménez.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Vida en el agua.


Quisiera que mi vida
se cayera en la muerte,
como este chorro alto de agua bella
en el agua tendida matinal;
ondulado, brillante, sensual, alegre,
con todo el mundo diluido en él,
en gracia nítida y feliz.

Juan Ramón Jiménez.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Invierno.


Vamos, callados, por el parque frío,
que la niebla hace ignoto, inmenso, estraño.
¡Qué solo todo ¡ay! y nosotros dos!

         -Silencio. Ceguedad. Silencio.-

De pronto, el sol difuso
-¡oh, dónde estaba el sol!-
de un azul instantáneo de ocaso,
nos da a todo -¡qué ardiente confusión!-
la espectral compañía de la sombra.


Juan Ramón Jiménez.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Hombre solo.


¡Alegre y milagroso vencimiento
que das la libertad!...
Me fui, cantando, al campo verde.
Estaba el cielo blando,
saltona el agua y jugador el viento.

Niño puro otra vez, el pensamiento
se me iba en lo más íntimo ocultando,
del ignorado corazón.
Y andando, andando, se me abría el sentimiento...

¡Con qué encanto seguí las mariposas,
cómo cojí la malva del vallado,
y paré el agua con mi mano abierta!

Perdido en la alborada de las cosas,
el universo fui, resucitado
del corazón de la varona muerta.

  Juan Ramón Jiménez.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Canción.


No morirá tu voz, tu voz, tu voz, tu voz...
Tu voz seguirá siempre resonando
-ceniza tú en la tierra de la vida-,
tu voz seguirá siempre resonando
-tu voz, tu voz, tu voz, tu voz-
por la bóveda inmensa de la noche,
tu voz seguirá siempre resonando
por la bóveda inmensa de mi alma,
-tu voz, tu voz, tu voz, tu voz, tu voz-,
con ecos májicos de estrellas...


Juan Ramón Jiménez.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...