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jueves, 22 de enero de 2015

La Voz a ti debida - Versos 1290 a 1316






Ayer te besé en los labios. 
Te besé en los labios. 
Densos,rojos. 
Fue un beso tan corto 
que duró más que un relámpago, 
que un milagro, más. 

El tiempo después de dártelo 
no lo quise para nada ya, 
para nadalo había querido antes. 
Se empezó, se acabó en él. 

Hoy estoy besando un beso; 
estoy solo con mis labios. 
Los pongo no en tu boca, no, ya no 
-¿adónde se me ha escapado?-. 
Los pongo en el beso que te di ayer, 
en las bocas juntas 
del beso que se besaron. 

Y dura este beso más 
que el silencio, que la luz. 
Porque ya no es una carne 
ni una boca lo que beso, 
que se escapa, que me huye. 

No. 
Te estoy besando más lejos.

Pedro Salinas.

jueves, 3 de julio de 2014

La voz a ti debida, versos 2047-88




A ti solo se llega por ti. 
Te espero.
Yo sí que sé dónde estoy,
mi ciudad, la calle, el nombre
por el que todos me llaman. 
Pero no sé donde estuve contigo.
Allí me llevaste tú. 
¿Cómo iba a aprender el camino
si yo no miraba a nada
más que a ti,
si el camino era tu andar y el final
fue cuando tú te paraste?
¿Qué más podía haber ya
que tú ofrecida, mirándome?
Pero ahora, 
¡qué desterrado, qué ausente
es estar donde uno está!
Espero, pasan los trenes, 
los azares, las miradas.
Me llevarían adonde
nunca he estado.
 Pero yo no quiero los cielos nuevos.
Yo quiero estar donde estuve.
Contigo, volver. 
¡Qué novedad tan inmensa
eso, volver otra vez,
repetir lo nunca igual
de aquel asombro infinito!
Y mientras no vengas tú
yo me quedaré en la orilla
de los vuelos, de los sueños,
de las estelas, inmóvil.
Porque sé que adonde estuve
ni alas, ni ruedas, ni velas lleva.
Todas van extraviadas.
Porque sé que adonde estuve sólo 
se va contigo,
por ti. 

Pedro Salinas.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...