martes, 19 de noviembre de 2013

Ya se acortan las tardes.




Ya se acortan las tardes, ya el poniente 
Nos descubre los más hermosos cielos, 
Maya sobre las apariencias velos 
Pone, dispone, claros a la mente.

Ningún engaño en sombra ni en penumbra, 
Que a los ojos encantan con matices 
Fugitivos, instantes muy felices 
De pasar frente al sol que los alumbra.

Nos seduce este cielo de tal vida, 
El curso de la gran Naturaleza 
Que acorta la jornada, no perdida 
Si hacia la luz erguimos la cabeza.

Siempre ayuda la calma de esta hora, 
Lenta en su inclinación hasta lo oscuro, 
Y se percibe un ritmo sobre el muro 
Que postrero fulgor ahora dora.

Este poniente sin melancolía 
Nos sume en el gran orden que nos salva, 
Preparación para alcanzar el alba, 
También serena aunque mortal el día.


Jorge Guillén.

lunes, 18 de noviembre de 2013

La mujer manchega.



La Mancha y sus mujeres... Argamasilla, Infantes 
Esquivias, Valdepeñas, La novia de Cervantes, 
y del manchego heroico, el ama y la sobrina 
(el patio, la alacena, la cueva y la cocina, 
la rueca y la costura, la cuna y la pitanza), 
la esposa de don Diego y la mujer de Panza, 
la hija del ventero, y tantas como están 
bajo la tierra, y tantas que son y que serán 
encanto de manchegos y madres de españoles 
por tierras de lagares, molinos y arreboles.

Es la mujer manchega garrida y bien plantada, 
muy sobre sí doncella, perfecta de casada.

El sol de la caliente llanura vinariega 
quemó su piel, mas guarda frescura de bodega 
su corazón. Devota, sabe rezar con fe 
para que Dios nos libre de cuanto no se ve. 
Su obra es la casa —menos celada que en Sevilla, 
más gineceo y menos castillo que en Castilla—. 
Y es del hogar manchego la musa ordenadora; 
alinea los vasares, los lienzos alcanfora; 
las cuentas de la plaza anota en su diario, 
cuenta garbanzos, cuenta las cuentas del rosario.

¿Hay más?  Por estos campos hubo un amor de fuego, 
dos ojos abrasaron un corazón manchego.

¿No tuvo en esta Mancha su cuna Dulcinea? 
¿No es el Toboso patria de la mujer idea 
del corazón, engendro e imán de corazones, 
a quien varón no impregna y aun parirá varones?

 Por esta Mancha -prados, viñedos y molinos- 
que so el igual del cielo iguala sus caminos, 
de cepas arrugadas en el tostado suelo 
y mustios pastos como raído terciopelo: 
por este seco llano de sol y lejanía, 
en donde el ojo alcanza su pleno mediodía 
(un diminuto bando de pájaros puntea 
el índigo del cielo sobre la blanca aldea, 
y allá se yergue un soto de verdes alamillos, 
tras leguas y más leguas de campos amarillos), 
por esta tierra, lejos del mar y la montaña, 
el ancho reverbero del claro sol de España, 
anduvo un pobre hidalgo ciego de amor un día 
-amor nublóle el juicio: su corazón veía-.

Y tú, la cerca y lejos, por el inmenso llano 
eterna compañera y estrella de Quijano, 
lozana labradora fincada en tus terrones 
-oh madre de manchegos y numen de visiones-, 
viviste, buena Aldonza, tu vida verdadera 
cuando ta amante erguía su lanza justiciera, 
y en tu casona blanca ahechando el rubio trigo.
Aquel amor de fuego era por ti y contigo.

Mujeres de la Mancha con el sagrado mote 
de Dulcinea, os salve la gloria de Quijote.






viernes, 15 de noviembre de 2013

A una muchacha que se llama Nieves.



Rojo dará su luz cuando la aurora
negra de tus miradas ilumine
tu bello despertar de primavera;
cuando tus grandes ojos sean las nubes,
tu corazón un sol, tu piel la tierra
sonrosada de un mundo de rubores;
cuando el amor tu nombre frío deshiele
sin que por eso pierda su blancura;
cuando un hombre te quiera y tú, queriéndole,
escuches su silencio con tu boca.


Manuel Altolaguirre.

jueves, 14 de noviembre de 2013

El aire huele a humo.




A Gabriel Celaya y a Amparo Gastón,
que tanto le quiso y le quiere todavía.


J.A.G.



¿Qué hará con la memoria 
de esta noche tan clara 
cuando todo termine? 
¿Qué hacer si cae la sed 
sabiendo que está lejos 
la fuente en que bebía?

¿Qué hará de este deseo 
de terminar mil veces 
por volver a encontrarle?

¿Qué hacer cuando un mal aire 
de tristeza la envuelva 
igual que un maleficio?

¿Qué hará bajo el otoño 
si el aire huele a humo 
y a pólvora y a besos?

¿Qué hacer?¿Qué hará? 
Preguntas a un azar que ya tiene 
las suertes repartidas.

José Agustín Goytisolo.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Montoncitos de desnudez.



Islotes de soledad puños de paraíso cerrado
el azul del cielo alumbra mejor que ningún otro síntoma
las relaciones que existen entre mis ojos y los brotes de mujer
cuando la sombra desella el ave que cifra la esperanza del mundo

Pero tú controversia en el verdor
provisto de brazos para vencer la repugnancia de los soñadores
reloj que dosifica el viento de las aventuras
separada de mi cuerpo por una antigua victoria
coronada de rosas iniciativas
por qué piensas que nunca es demasiado tarde
cuando las playas vacilan entre el cielo
 y sus menudos quehaceres.



Juan Larrea.

martes, 12 de noviembre de 2013

Algunos lienzos del recuerdo tienen...



Algunos lienzos del recuerdo tienen
luz de jardín y soledad de campo;
la placidez del sueño
en el paisaje familiar soñado.

Otros guardan las fiestas
de días aun lejanos;
figurillas sutiles
que pone un titirero en su retablo...

Ante el balcón florido,
está la cita de un amor amargo.

Brilla la tarde en el resol bermejo...
La hiedra efunde de los muros blancos...

A la revuelta de una calle en sombra
un fantasma irrisorio besa un nardo.

Antonio Machado.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Caramba 46.



Como quiera que el destino es el destino
voy a sembrar una voz, 
la mía, en el huerto.

Ya he dibujado en el aire
y he colgado mi sombrero en distintas estrellas.

Hay que sembrar la voz,
y ver si nace con hojas verdes o moradas,
y con olor de menta o de lavanda.




José Moreno Villa.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...