lunes, 11 de noviembre de 2013

Caramba 46.



Como quiera que el destino es el destino
voy a sembrar una voz, 
la mía, en el huerto.

Ya he dibujado en el aire
y he colgado mi sombrero en distintas estrellas.

Hay que sembrar la voz,
y ver si nace con hojas verdes o moradas,
y con olor de menta o de lavanda.




José Moreno Villa.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...