martes, 24 de septiembre de 2019

Día y noche.



Contigo, cristal claro,
y con mi carne negra,
aires blancos y negros,
apretamos la tierra,
bajo tu cuerpo en día,
bajo el mío en eterna
y desolada noche.
El sol te transparenta
e ilumina los campos
que bajo ti se encuentran;
pero mi cuerpo opaco
a toda luz se niega.
Nuestro amor prisionero
está como la tierra:
bajo tu cuerpo, en día,
bajo el mío en tinieblas.

Manuel Altolaguirre.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...