viernes, 28 de febrero de 2020

Estas son mis llaves.



He venido a sembrar mis huesos otra vez
y a abrir las acequias de mis venas.
Estas son mis llaves:
sacad el trigo por la puerta.
El hombre está aquí para cumplir una sentencia,
no para imponerla.
Que suba al ara como la paloma y el cordero.
Y que hable el juez desde su cruz,
no desde su silla.

Levantad el patíbulo.
pero con cada criminal, que muera un justo,
Haced del patíbulo un altar y decid:
Señor, te damos nuestra sangre:
La de la oveja negra
y la de la oveja blanca...
la de los gangsters
y la de los cristos.
Toda la sangre es roja...
y humus para la tierra agonizante.
Con Cristo, pero en los Olivos y en la cruz:
con la fiebre y la hiel,
con la sed y la esponja,
con la sombra y el llanto,
en la humedad cerrada de la angustia,
en el reino de la semilla y de la noche,
esperando... esperando a que broten de nuevo
la espiga
la aurora
y la conciencia.

León Felipe.

martes, 25 de febrero de 2020

los cuatro elementos.


Los hombres -pobres hombres-
Mantienen convivencia necesaria
Con ese alrededor que los sostiene:
La tierra más el agua, fuego y aire.

Esa nutricia tierra
Que a todo sin cesar le da su hondura.
El agua de los mares, de los ríos,
De creaciones líquidas.

Los fuegos y sus llamas nos alumbran,
Caldean y destruyen.
Oh luz con sus penumbras y sus sombras
De una puntualidad bien dirigida.

En una relación siempre inmediata,
El aire: brisa, viento, vendaval.
Brisa, deleite, viento acosador
Y ya enemigo.

Ahí está la natura prodigiosa,
Algo como una madre, como un padre.
Sin ellos no hay presente ni futuro.
¿Y arriba a gran altura el primer Móvil?

Jorge Guillén.

viernes, 21 de febrero de 2020

Retornos del amor en medio del mar.


Esplendor mío, amor,
inicial de mi vida,
quiero decirte, toda tú belleza,
aquí, en medio del mar, cuando voy en tu busca,
cuando tan solo puedo compararte
con la hermosura tibia de las olas.

Es tu cabeza un manantial de oro,
una lluvia de espuma dorada que me enciende
y me lleva a navegar al fondo de la noche.

Es tu frente la aurora con dos arcos
por las que pasan dulces esos soles,
con que sueñan al alba los navíos.

¿Qué decir de tu boca y tus orejas,
de tu cuello y tu hombros si el mar esconde conchas,
corales y jardines sumergidos, que quisieran al soplo
de las olas del sur ser como ellos?

Son tus costados como dos bahías en reposo, donde al
son de tus brazos sólo cantan, el silencio de amor que las rodea.

Triste es hablar, cuando se está distante,
de los golfos de sombra, de las islas
que llaman al marino que los siente
pasar, sin verlos, fuera de su vista.

Amor mío, tus piernas son dos playas,
dos medanos tejidos que se eleven con un rumor de juncos si no duermen
dame tus pies pequeños para andarte,
voy por el mar, voy sobre tí, mi vida,
para sentir todas tus riberas,

tú belleza, más bella que las olas
aquellas que en momentos se me parecen a tus
bellos ojos verdes…

Rafael Alberti.

viernes, 31 de enero de 2020

Imagen manual, incompleta (Gerardo Diego).


(Imagen, Manual de Espumas)

Unas cejas espesas,
si unos ojos esquivos.
Quizá miraron antes
unas luces latiendo.
Quedan esas pestañas
ligeras que abanican,
con misterio soplando
aire leve hasta el mundo.
Ojos que allí ocultados
tras un bosque oloroso
miran entre unas ramas.
Cuerpos mudos descubren.
O son estrellas claras,
tal vez espumas, sombras
esbeltas que allí huyen.
Desnudeces y nombres
a porfía persíguense
entre palabras o aves
que de un cielo se ciernen.
Lenguaje alalo, súbitamente
brusco y blanquísimo,
que extiende su ala pura
por un cielo arrasado.
Gerardo, imagen, suma
manual que aquí salpica
para todos, callándose.
Mientras hablan sus nubes.

Vicente Aleixandre.

jueves, 30 de enero de 2020

Los amigos.


Amigos.
Nadie mas. El resto es selva.
¡Humanos, libres, lentamente ociosos!
Un amor que no jura ni promete
Reunirá a unos hombres en el aire,
Con el aire salvándose. Palabras
Quieren, solo palabras y una orilla:
Esos recodos verdes frente al verde
Sereno, claro, general del río.
¡Cómo resbalaran sobre las horas
La vacación, el alma, los tesoros!


Jorge Guillén.

martes, 28 de enero de 2020

Dama de noche.


Dama de noche, estrellada
oscuridad de los ciegos.

Piso tu sombra de luna
y el borde de tu perfume
derramado en el paseo.

Dama de noche, estrellada;
oscuridad de los ciegos.


Manuel Altolaguirre.

viernes, 24 de enero de 2020

Al margen de las mil y una noches: La inminencia.


Entonces dije: "Sésamo-. La puerta
Con suavidad solemne y clandestina se abrió.
Yo me sentí sobrecogido,
Pero sin embarazo penetré.

Alguien me sostenía desde dentro del corazón.
De un golpe vi una sala.
Arañas por cristal resplandecían
Sobre una fiesta aún sin personajes.

Entre espejos, tapices y pinturas
Yo estaba solo. Resplandor vacío
Se reservaba al muy predestinado.

Y me lancé a la luz y a su silencio,
Latentes de una gloria ya madura
Bajo mi firme decisión.
Entonces...

Jorge Guillén.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...