viernes, 6 de octubre de 2017

Imposible.



Imposible saber cuándo ese rincón de mi alma
se ha dormido y cuándo volverá otra vez
a tomar parte en mis fiestas íntimas

O si ese trozo se fue para siempre
O bien si fue robado y se encuentra íntegro en otro

Imposible sabe si el árbol primitivo adentro de su ser siente todavía el viento milenario
Si tú recuerdas el canto de la madre cuaternaria
Y los grandes gritos de tu rapto
Y la voz sollozante del océano
que acababa de abrir los ojos

Y agitaba las manos y lloraba en su cuna

Para vivir no necesitamos tantos horizontes
Las cabezas de amapola que hemos comido sufren por nosotros
Mi almendro habla por una parte de mí mismo
Yo estoy cerca y estoy lejos

Tengo centenares de épocas en mi breve tiempo
Tengo miles de leguas en mi ser profundo
Cataclismos de la tierra accidentes de planetas
Y algunas estrellas de luto
¿Recuerdas cuando eras un sonido entre los árboles
Y cuando eras un pequeño rayo vertiginoso?

Ahora tenemos la memoria demasiado cargada
Las flores de nuestras orejas palidecen
A veces veo reflejos de plumas en mi pecho
No me mires con tantas fantasmas
Quiero dormir quiero oír otra vez las voces perdidas
Como los cometas que han pasado a otros sistemas

¿En dónde estábamos? ¿En qué luz en qué silencio?
¿En dónde estaremos?
tantas cosas tantas cosas tantas cosas

Yo soplo para apagar tus ojos
¿Recuerdas cuando eras un suspiro entre dos ramas?



Vicente Huidobro.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Mentira.



Miente el demonio en la soledad
mientras se escarba el oído con palo santo
y mientes tú y mienten las rocas que le sustentan,
y ese barco que espera llegar a puerto un día.
Mienten como sastres el soberano y el Papa,
el hotelero y el mozo del sliping.

Pero hay días de suprema mentira,
en que los puentes guiñan y el soborno sonríe,
tiemblan las calles de risa satánica
y se ve que todos los ojos humanos
quisieran diez párpados.
Hay días de búho salmantino,
en que la mentira lleva cola de emperatriz,
en que las nodrizas se ordeñan cerveza
y los filósofos descubren el rubor.

Días de cieno amasado con gloria, mantequilla y cemento.
Días, en fin, en que dormir es tan difícil como calcular,
y que los cálculos resultan fox-trotes de negros.
Días inversos, en que congela el viento sur.
Días de un amarillo como ni el Asia conoce,
días en que las insignias de los jerarcas
se salen al bar en busca de whisky
con ánimo de no regresar al estuche.
Días, en fin, de suprema verdad.
Porque la mentira es el sustento de la existencia.


José Moreno Villa.

martes, 3 de octubre de 2017

Muerte de la rosa.



Florece el jardín en torno
De la que agoniza a solas
Y bien descubre ante el sol
Los estambres que amontona,
Mustios, el centro que fue
Tan íntimo. A su hora,
Sumisa a la primavera,
Muriéndose está la rosa.


lunes, 2 de octubre de 2017

Amaranta.



... calzó de viento ...

Góngora.

Rubios, pulidos senos de Amaranta,
por una lengua de lebrel limados.
Pórticos de limones, desviados
por el canal que asciende a tu garganta.

Rojo, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.

La soledad, dormida en la espesura,
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.

Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como un ascua impura,
entre Amaranta y su amador se tiende.



Rafael Alberti.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Sueño.



 Desgarrada la nube; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto.
Desperté. ¿Quién enturbia
los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía
atónito y disperso.
...¡El limonar florido,
el cipresal del huerto,
el prado verde, el sol, el agua, el iris!
¡el agua en tus cabellos!...
Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.


Antonio Machado.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Inferno.



Ma tu perché ritorni a tanta noia?

Dice Virgilio a Dante, "Inferno", I, 76.

Los destructores siempre van delante,
Cada día con más poder y saña,
Sin enemigo ya que los espante.
Triunfa el secuestro con olor de hazaña,
Que pone en haz la hez del bicho humano.
Ni el más iluso al fin la historia engaña.
El infierno al alcance de la mano.


Jorge Guillén.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

El oasis.



Verde brillor sobre el oscuro verde.
Nido profundo de hojas y rumor,
donde el pájaro late, el agua vive,
y el hombre y la mujer callan, tapados
-el áureo centro abierto
en torno de la desnudez única-
por el azul redondo de luz sola
en donde está la eternidad.

Pabellón vivo, firme plenitud,
para descanso natural del ansia,
con todo lo que es, fue, puede ser,
abierto en concentrada suma;
abreviatura de edén sur,
fruta un poco mayor -amparo solo
de la desnudez única-
en donde está la eternidad.

Color, jugo, rumor, curva, olor ricos
colman con amplitud caliente y fresca,
total de gloria y de destino,
la entrada casual a un molde inmenso
-encontrado al azar de horas y siglos,
para la desnudez única-
mina libre de luz eterna y sola
en donde está la eternidad.


Juan Ramón Jiménez.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...