miércoles, 19 de mayo de 2021

Sueño.


Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Alzáronse en el cielo
los nombres confundidos.

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Nuestros cuerpos quedaron
frente a frente, vacíos.

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Entre nuestros dos cuerpos,
¡qué inolvidable abismo!


Emilio Prados.

martes, 27 de abril de 2021

Si para ti fui sombra
cuando cubrí tu cuerpo,
si cuando te besaba
mis ojos eran ciegos,
sigamos siendo noche,
como la noche inmensos,
con nuestro amor oscuro,
sin límites, eterno…
Porque a la luz del día
nuestro amor es pequeño.

Manuel Altolaguirre.

martes, 20 de abril de 2021

 



Luna mía de ayer, hoy de mi olvido,
Ven esta noche a mí, baja a la tierra,
Y en vez de ser hoy luna de la guerra,
Sélo tan sólo de mi amor dormido.

Dale en tu luz el reno perseguido
Que por los yelos de tus ojos yerra,
Y dile, si tu lumbre lo destierra,
Que será lana su destierro y nido.

Tiempos de horror en que la sangre habita
Obligatoriamente separada
De la linde natal de su terreno.

¡Ay luna de mi olvido, tu visita
no me despierte el labio de la espada,
sí el de mi amor, guardado por tu reno!


Rafael Alberti.

viernes, 9 de abril de 2021


 Deseada.


Deseada, ¡tan suave!, confín donde resbalo.

¡Oh siempre un poco ausente,
suspendida en la nada!

¿Son tus ojos dulces?
No, que está turbado
tu mirar brillante
de anhelos contrarios.

Yo te amo, te amo, te amo,
todo lleno de alas tempestuosas,
y de garras, de furias,
de dolor, por abrirme.

¡Oh, tenme en tu sonrisa,
en tu sombra, en lo leve
de tu mano impalpable!
¡Tenme en tu caricia!

¿A qué llamas cambiando?
¿Qué me pides furtiva?
¡Oh tú, siempre ignorada,
tú siempre antigua y nueva!

Ven más cerca. No temas.
Tu mano tibia tiembla,
tu cintura se atreve
con sobresaltos, mía. ¡Mía, deseada!

Y aún sonríes con ojos
inocentes y raros.
¡Oh, dime! ¿Qué sugieren
tus ojos arcaicos?

Cabelleras, torrentes,
músicas perdidas,
corazón: esa ave
que, cogida, tiembla.

Y tú, esquiva, flotando
desnuda, lenta y suave.
Tú, chiquita, huida
en un cielo sin nadie.

¡Oh dime, deseada,
cómo hay que abrazarte
mientras tu boca expira
en la mía, sin habla!

Di si tu remota
belleza en tu cuerpo
puedo yo apresarla.
Puedo así matarte.

Deseada, ya basta.
Deseada, no puedo.
Deseada, tú quieres
que yo muera contigo.

 

Gabriel Celaya.

lunes, 8 de febrero de 2021

Trino.


 

Quiero vivir para siempre

en torre de tres ventanas,

donde tres luces distintas

den una luz a mi alma.


Tres personas y una luz

en esa torre tan alta.


Aquí abajo, entre los hombres,

donde el bien y el mal batallan,

el dos significa pleito,

el dos indica amenaza.


Quiero vivir para siempre

en torre de tres ventanas.


Manuel Altolaguirre.

jueves, 8 de octubre de 2020

¿CÓMO ERA?

La puerta, franca.

Vino queda y suave.

Ni materia ni espíritu. 

Traía una ligera inclinación de nave

y una luz matinal de claro día.


No era de ritmo, no era de armonía

ni de color. 

El corazón la sabe,

pero decir cómo era no podría

porque no es forma, ni en la forma cabe.


Lengua, barro mortal, cincel inepto,

deja la flor intacta del concepto

en esta clara noche de mi boda,

y canta mansamente, humildemente,

la sensación, la sombra, el accidente,

mientras Ella me llena el alma toda!


Dámaso Alonso.

miércoles, 15 de abril de 2020

La Poesía.



No hay ningún paso,
ni atraviesa nadie
los dinteles de luz y de colores,
cuando la rosa se abre,
porque invisibles son los paraísos
donde invisibles aves
los cantos melodiosos del silencio
a oscuras dan al aire,
más allá de la flor, adonde nunca
alma vestida puede presentarse,
donde se rinde el cuerpo a la belleza
en un vacío entrañable.

Manuel Altolaguirre.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...