
Amigos.
Nadie mas.
El resto es selva.
¡Humanos, libres, lentamente ociosos!
Un amor que no jura ni promete
reunirá a unos hombres en el aire,
con el aire salvándose.
Palabras quieren,
solo palabras y una orilla:
esos recodos verdes
frente al verde sereno, claro,
general del río.
¡Cómo resbalaran sobre las horas
la vacación, el alma, los tesoros!
Jorge Guillén.