
Era casi de noche.
¿Me alejaba, detrás de un sol hundido,
por el redondo amor o me acercaba,
persiguiendo a la aurora,
después de larga ausencia,
a tus ojos abiertos?
¿Me alejaba de un alma,
de su costa bravía,
para volver a fuerza de alejarme
a su playa serena?
Oriente. Amor. Oriente.
Toda tiniebla tiene su mañana
y todo amor su esfera de alegría.
Manuel Altolaguirre.