jueves, 20 de diciembre de 2012


Arbol de ti nacido. 


Crecer siento profunda y dulcemente 
hacia dentro del tronco de mi vida, 
una raíz de savia renacida 
que en ti tan solo encuentra tierra y fuente. 
¡Oh qué inmenso fluir, qué ser presente 
el ansia renovada y sin medida 
que estalla a cada instante, y sin herida, 
me inunda de una sangre más ferviente! 
¡Oh tierra y cielo y flor y rama nueva, 
árbol de ti nacido ya en la cumbre 
del monte de mis días a deshora! 

¡Hasta el más alto tallo, sube y lleva 
tu savia radical la ardiente lumbre 
de este amor mío en rumbo hacia la aurora!.

Juan Chabás.

  Noche inicial Cerrada. Campo desnudo.  Sola la noche inerme.  El viento insinúa latidos sordos contra sus lienzos. La sombra a plomo ciñe ...